La Comandancia de la Guardia Civil en Cádiz, y todo el Cuerpo de la Guardia Civil (guardiacivil.es), se encuentra consternada tras el fallecimiento esta mañana en la NIV, en el término municipal de Jerez de la Frontera, de un agente del Destacamento de Tráfico del Instituto Armado cuando, junto a un compañero, asistían a un vehículo averiado a la altura de la localidad ELA de Guadalcacín. El agente fallecido deja viuda y dos hijos de corta edad.
En un momento dado, las primeras versiones indican que un tercer vehículo que circulaba a gran velocidad colisionó contra el vehículo oficial. A resultas del impacto fallecería el guardia civil Carlos Francisco B y resultó herido grave el cabo 1º David G, quien tuvo que ser trasladado al Hospital General de Jerez de la Frontera.
Diversos equipos de emergencias acudieron de inmediato al lugar del siniestro, como el Consorcio de Bomberos (cbpc.es), la Unidad de Mantenimiento de Carreteras de la Demarcación de Cádiz (transportes.gob.es) y los sanitarios intervinientes (sspa.juntadeandalucia.es) que han atendido el accidente. Bomberos han informado que han colaborado con labores preventivas y protegiendo la zona, pero no ha sido necesario proceder a la excarcelación de ninguna persona.
No es este el único caso de un agente de la autoridad que fallece en acto de servicio en este mes de junio en Andalucía. Hay que recordar que en Málaga el subinspector Antonio R (casado y con dos hijos pequeños), miembro de la Policía Nacional (policia.es) adscrito a la Comisaría Provincial malagueña, fallecería a inicio del presente mes de junio cuando regresaba a su domicilio libre de servicio tras realizar su turno de noche, al chocar con su vehículo el que ocupaban tres presuntos atracadores de comercios que iban a alta velocidad en dirección contraria, huyendo de un control policial tras un ‘golpe’ a una farmacia en la capital de la Costa del Sol.
El subinspector estaba destinado en una unidad especial dedicada a luchar contra individuos y organizaciones que se aprovechan de la oscuridad para cometer sus fechorías. Por eso, ese grupo policial trabaja de noche y precisamente estaba investigando una serie de robos en farmacias de la capital malagueña con el método del ‘alunizaje’. La mala suerte se cebó en él, ya que falleció fuera de servicio tras prestar su turno. La virulencia del impacto provocó la muerte del agente y de los tres presuntos ladrones.



