Adiestramiento de la Escuadrilla de Despliegue del Grumoca en Bobadilla

De este modo, se mantiene el nivel adecuado para cometidos relacionados con la seguridad, protección y el apoyo al despliegue de los medios del propio Grupo Móvil de Control Aéreo
Facebook
X
LinkedIn
WhatsApp
Print
Email

Miembros de la Escuadrilla de Despliegue del Grupo Móvil de Control Aéreo -GRUMOCA- han realizado, dentro de su Plan de Adiestramiento Básico anual en el área de Protección de la Fuerza, el ejercicio de instrucción y adiestramiento ‘Tigre’, en las instalaciones del Acuartelamiento Aéreo de Bobadilla, en Málaga, ya que el entorno natural y las instalaciones de la galería de tiro del referido acuartelamiento ofrecen la posibilidad de poner en práctica un ejercicio específico de adiestramiento de estas características.

Según explica el Ejército del Aire y del Espacio (ejercitodelaireydelespacio.defensa.gob.es) en sus canales de difusión, se trata de un ejercicio de tipo continuado, en el que se evalúan principalmente los niveles de capacitación en las áreas de Protección de la Fuerza y Apoyo, con el objetivo de mantener al personal en un estado de capacitación óptimo en aquellos cometidos relacionados con la seguridad, protección y el apoyo al despliegue de los medios de la unidad.

En esta ocasión, se han realizado ejercicios de tiro con el armamento colectivo de dotación – con ametralladora ligera- y con el individual -fusil y pistola-, en situación de estrés controlado con incidencias de cuidados bajo el fuego; ejercicios de tiro de precisión y nocturno. Asimismo, se han llevado a cabo actividades relacionadas con defensa terrestre, como desplazamientos tácticos en patrulla y en convoy, aplicando técnicas de movimiento y camuflaje, ocultamiento y decepción -CCD-, y establecimiento de puestos de observación y topografía.

También se han desarrollado ejercicios Nuclear, Biológico. Químico y Radiológico -NBQR-, simulando un escenario en zona de operaciones donde el nivel de amenaza se incrementa progresivamente para establecer el nivel de protección individual adecuado. Para el desarrollo de estas actividades, se ha contado con el apoyo de personal sanitario del Ala 11 de la Base Aérea de Morón de la Frontera y del Centro Médico del Mando Aéreo General en Sevilla.

PUBLICIDAD