Agentes de la Policía Nacional, en una operación conjunta con el Servicio de Vigilancia Aduanera de la Agencia Tributaria y la colaboración de la Policía de Portugal, han desarticulado una organización criminal presuntamente dedicada a introducir hachís a través de las costas de Huelva utilizando para ello embarcaciones de recreo. En el operativo han sido detenidas 12 personas y se han intervenido casi 5.000 kilos de hachís, seis embarcaciones, cinco vehículos, dos chalecos antibala, munición, una pistola y un arma larga de guerra. Además, gracias a la colaboración de las autoridades portuguesas se ha conseguido detener a cuatro integrantes de la estructura criminal que habían huido a Portugal.
La Policía Nacional detalla que la investigación ya viene de lejos, porque se inició en mayo del pasado año cuando se tuvo conocimiento de la existencia de una organización criminal que desde el mar podría estar introduciendo hachís a través de las costas onubenses.
Los agentes detectaron un alijo en la costa en julio, en el que desde una embarcación se descargaban varios fardos de lo que pudiera ser hachís y se cargaban en una furgoneta. Con las pesquisas avanzadas, a principios de agosto, se llevó a cabo la primera fase de la operación en la que los investigadores detectaron un nuevo alijo, en el que se intervinieron dos embarcaciones deportivas que ocultaban en un doble fondo un total de 1.530 kilos de hachís, que pretendían descargar en una zona próxima a las costas de la capital onubense.
Tras esta aprehensión, los investigadores de la Policía Nacional y del Servicio de Vigilancia Aduanera realizaron pesquisas y comprobaciones sobre varias líneas de investigación que, en esta segunda fase, dieron como fruto una nueva intervención en noviembre último, en la que se llevó a cabo un operativo que permitió interceptar una furgoneta que acababa de cargar un alijo en la costa. En el dispositivo se arrestó a las dos personas que ocupaban la furgoneta y se intervino en su interior un total de 3.360 kilos de resina de hachís ocultos en bolsas de arpillera y rafia, así como una pistola y un arma de guerra con munición.
Ya en enero de este año, los investigadores llevaron a cabo una tercera fase de la operación, en la que, durante un macrooperativo de varias semanas de duración se detuvo a seis integrantes de la organización y se llevaron a cabo ocho registros –seis en domicilios y dos en trasteros-. Durante los registros se intervinieron cuatro embarcaciones, cuatro vehículos –entre los que se encontraba una furgoneta que participó en otro alijo en julio pasado-, dos chalecos antibalas y 127 cartuchos del calibre 7,62 mm.
Los agentes averiguaron que cuatro de los principales responsables de la investigación se encontraban en paradero desconocido, por lo que se dictaron las correspondientes órdenes europeas de detención y entrega. Durante esta cuarta fase de la investigación, y gracias a la colaboración y cooperación de la Policía de Securança Pública de Portugal, en el presente mes de febrero se pudo arrestar en la localidad lusa de Lagos a los cuatro integrantes de la organización que se encontraban fugados, dándose por desarticulada completamente la estructura criminal.



