En distintos foros de análisis y debate y desde distintas administraciones se está poniendo especial énfasis en la necesidad de fomentar la Formación Profesional Dual, como nueva herramienta necesaria para cubrir aquellas plazas en la industria naval y aeronáutica, por ejemplo, que son necesarias renovar por jubilaciones ya previstas o para cubrir aquellos puestos especializados cuyas bajas por otras y dispares razones no están siendo cubiertas.
No hay que olvidar los últimos foros organizados por la Cadena SER en Cádiz y Rota, donde se han puesto de manifiesto que una de las ‘patas’ necesarias para sostener el entramado industrial andaluz pasa, necesariamente, por la formación, la incorporación de nuevos y jóvenes profesionales y que el talento académico y profesional se quede en nuestra tierra y no tenga que emigrar por falta de oportunidades.
Recientemente, ha tenido lugar en Sevilla un foro organizado por la Fundación Bertelsmann y Airbus, con el fin de analizar con empresas y la comunidad universitaria y administraciones, como la Junta de Andalucía y el Gobierno de España, los retos a los que hacer frente de cara a 2030 en esta materia.
Los ponentes coincidieron, entre otras cuestiones, en que el número de personas matriculadas en la modalidad de dual de la Formación Profesional ha ido en aumento en los últimos años. Así y todo, aún representa un porcentaje testimonial del conjunto de estudiantes de Formación Profesional, a pesar del impacto que está teniendo este tipo de formación académica-empresarial en el proceso de inserción laboral.
En esa misma línea pueden entenderse las palabras que hace semanas pronunciaba el propio presidente de Navantia, Ricardo Domínguez, quien alertaba de la necesidad de cubrir unas 6.000 plazas de soldadores, caldereros, tuberos, mecánicos, electricistas, habilitadores y pintores en la denominada industria auxiliar del sector naval para atender a la importante carga de trabajo que se tiene prevista en las distintas secciones y servicios de los astilleros públicos españoles para los próximos cinco años, como mínimo. De ese número de profesionales, al menos un millar haría falta de modo urgente que se incorporen, ya que estos tipos de industrias están experimentando en Andalucía un fuerte empuje, siendo necesario que ese talento industrial una vez formado, formación que se imparte con una calidad espectacular, no se escape a otras latitudes, como así viene ocurriendo.
Por su parte, el Ayuntamiento de San Fernando también ha profundizado en este análisis, manifestando entre otras cuestiones que formaciones tan especializadas como la que aporta la Formación Profesional Dual y otras profesionales aún más específicas, por ejemplo, tienen que «tomarse en serio por el impacto directo de esa formación sobre la creación de empleo estable y especializado en un sector estratégico, en permanente crecimiento y con una importante proyección de futuro en la Bahía de Cádiz”.






