En más de una ocasión esta revista digital ha denunciado que el caño de Sancti Petri, que divide los municipios de Chiclana de la Frontera y San Fernando, se ha convertido en un nuevo ‘coladero’ del narcotráfico en la zona litoral andaluza, siendo utilizado por las organizaciones delictivas para el trasiego, logística y repostaje de las embarcaciones de alta velocidad (EAV) que transportan los cargamentos de sustancias estupefacientes.
El último caso que se ha dado a conocer ha estado protagonizado por efectivos de la Comandancia de la Guardia Civil en Cádiz (guardiacivil.es), que en la pasada madrugada localizaron, a través de las estaciones dispuestas por distintos puntos de la costa gaditana del Sistema Integrado de Vigilancia Exterior (SIVE), una embarcación de alta velocidad de las utilizadas habitualmente para el narcotráfico, navegando rumbo el citado caño de Sancti Petri.
De modo inmediato se activó al Servicio Marítimo Provincial (SMP) para su interceptación, además de disponerse de patrullas territoriales terrestres de Seguridad Ciudadana en las márgenes del caño. La EAV, al verse sorprendida por la patrullera de la Guardia Civil, iniciaría la huida a gran velocidad, siendo abandonada en la zona del espigón de la playa chiclanera de Lavaculos.
Los ocupantes de la ‘narcolancha’ lograron darse a la fuga por las inmediaciones de Sancti Petri y el pinar de La Barrosa y, por ello, la operación se mantiene abierta por el Instituto Armado. Mientras tanto, la investigación ha deparado por el momento que la embarcación de alta velocidad es una semirrígida de 12 metros de eslora y con 4 motores de 350 CV’s de potencia cada uno, e iba cargada con 135 petacas de gasolina, con un total de 3.375 litros de combustible. Las petacas de combustible serían desembarcadas en el muelle de Sancti Petri.





