Expectación en la Bahía de Cádiz por la repercusión que alcanzará a medio y largo plazo la alianza de Navantia y Fincantieri

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El astillero español Navantia (navantia.es) y el grupo italiano de construcción naval Fincantieri (fincantieri.com) han firmado un Memorando de Entendimiento (MoU) para coordinar y ejecutar conjuntamente el proyecto del futuro buque de guerra comunitario, de entidad Corbeta de Patrulla Europea (EPC).

Sin duda alguna, esa alianza abre grandes expectativas a medio y largo plazo para ambas firmas de construcción naval que, en otros casos, compiten entre sí al estar encuadrados dentro de los mejores astilleros mundiales, pero que, gracias a este memorando, van a unir esfuerzos, tecnología de vanguardia y recursos para hacerse con el diseño, construcción y puesta a flote de la futura corbeta europea.

Este acuerdo ya ha creado las lógicas expectativas en las plantillas de ambas firmas, ya que, en lo que concierne a Navantia, es en la Bahía de Cádiz donde buena parte de los futuros encargos de estas unidades afectarán a sus instalaciones, especialmente, en el caso de las factorías de Puerto Real y San Fernando, que es donde se concentra en estos momentos la División de Negocio de Corbetas y Buques de Acción Marítima (BAM). Eso no deberá impedir que, si fuese necesario por la carga de trabajo de estas plantas en determinados momentos, se deriven parte de esas construcciones a la factoría de Ferrol, llegado el caso.

La futura corbeta europea es un proyecto enmarcado en la iniciativa comunitaria ‘Cooperación Estructurada Permanente’ (PESCO) de la Unión Europea (consilium.europa.eu), tratándose de una de las iniciativas europeas de Defensa más ambiciosas y que cuenta con el respaldo del Fondo Europeo de Defensa (EDF) a través del programa ‘Multi Mission Patrol Corvette’ (MMPC). Su objetivo es diseñar y desarrollar un buque tipo corbeta, modular, polivalente e interoperable. Este proyecto comunitario viene liderado por Italia, España, Francia y Grecia, e involucra a un total de 46 empresas de 12 países.

Actualmente, el proyecto se encuentra en su ‘fase, convocatoria o llamada 1’ (Call 1), aprobada por el EDF en su convocatoria de 2021. Esta fase tiene como objetivo lograr un diseño certificado y construir una plataforma prototipo para cada una de las dos versiones previstas, como buque de combate (full combat multipurpose), y como buque de patrulla (long range multipurpose). En su convocatoria de 2023, el EDF asignó 154 millones de euros para la siguiente fase de la EPC (Call 2), destinada al diseño y al inicio del prototipo.

Significar que en un rango intermedio entre ambas versiones se puede considerar que se encuentra enmarcado el diseño y ejecución de los actuales BAM con que cuenta la Armada Española (armada.defensa.gob.es) o las corbetas que Navantia construye para la Marina Real Saudí -aunque, en este caso concreto, las unidades saudíes vayan armadas con sistemas de combate, sensores y montajes de mayor envergadura al habitual en una unidad de similar rango-, al tratarse la ‘clase Avante’ de Navantia de buques diseñados y construidos ‘a la carta’.

Navantia y Fincantieri han firmado el MoU para ejecutar el programa a través de una empresa de gestión conjunta (joint venture) que estará abierta a la participación de otros socios del proyecto. Además, ambas compañías impulsarán el progreso del programa colaborando en el diseño de la versión del buque de combate de la EPC, y trabajarán conjuntamente para su comercialización entre otros socios europeos. La incorporación de la joint venture estará sujeta a la finalización de la documentación de la operación y al cumplimiento de las condiciones precedentes habituales.

Para el presidente de los astilleros españoles, Ricardo Domínguez, «la industria desempeña un papel fundamental en la construcción de la defensa europea. Con nuestra colaboración, Navantia y Fincantieri damos un impulso significativo a las capacidades de defensa de Europa. Trabajaremos juntos para definir una nueva clase de corbetas multipropósito, innovadoras, interoperables y ciberseguras, que respondan a los requisitos no sólo de la Armada Española y de la Marina Militare -(marina.difesa.it)-, sino también de otras marinas europeas».

Pierroberto Folgiero, CEO y director general de Fincantieri, sostiene tras estampar su firma en el acuerdo que, éste, «supone un paso decisivo en el programa EPC; un proyecto que encarna el espíritu de cooperación europea y la excelencia tecnológica, ya que, al unir fuerzas con Navantia, no sólo estamos respondiendo a las necesidades de nuestras respectivas marinas, sino sentando las bases de un nuevo estándar en la defensa marítima europea, porque la EPC entendemos que es más que un buque; se trata de una plataforma estratégica para la interoperabilidad, la innovación y la seguridad, capaz de reforzar las capacidades operativas de Europa en su conjunto».