Las actuales unidades navales de vigilancia de zona en el sur peninsular y plazas en el norte de África, como son los patrulleros ‘Isla de León’ -P83- e ‘Isla Pinto’ -P84-, junto al patrullero de vigilancia costera P114, a medio plazo estarán reforzadas por otras unidades de parecidas características, ya que la Dirección de Gestión Económica de la Jefatura de Apoyo Logístico de la Armada (armada.defensa.gob.es), en coordinación con la Dirección General de Asuntos Económicos del Ministerio de Defensa (defensa.gob.es), ha adjudicado días atrás a la firma viguesa Rodman Polyships (rodman.es) la construcción de tres nuevos patrulleros por un importe de 10’4 millones de euros.
Este contrato persigue la adquisición de tres patrulleros de vigilancia de zona para la Armada, haciéndose Rodman con la adjudicación al ser «la oferta más ventajosa para la administración». A partir de la formalización del contrato, estos astilleros tendrán dos años de margen para entregar estas nuevas unidades navales.
Cabe recordar que no es el primer contrato que se adjudica Rodman en el caso de la Administración del Estado, ya que el año pasado el astillero entregó varias patrulleras para el Servicio de Vigilancia Aduanera de la Agencia Estatal de Administración Tributaria (sede.agenciatributaria.gob.es) -alguna destinada al sur peninsular-, y también la Guardia Civil (guardiacivil.es) cuenta con embarcaciones de parecidas características de esta misma firma gallega en su flota del Servicio Marítimo (SEMAR). Además, la Armada ya tiene en servicio desde hace tres años dos unidades construidas por estos astilleros, estacionadas de modo permanente en Ceuta y Melilla, las P83 y P84, además que otras embarcaciones del modelo Rodman 66 también están en servicio para formación e instrucción en Marín y Ferrol.
Esta adjudicación se enmarca en un programa de ampliación de medios navales ya existentes en la Armada. Por el momento, se desconoce si estas nuevas unidades serán de los modelos Rodman 66 o Rodman 101, clases que corresponden a las ‘Isla Pinto’ e ‘Isla de León’, respectivamente, pero sin duda alguna que van a suponer un importante aumento del control y vigilancia en una zona estratégica para España y nuestros países aliados como son los accesos al Estrecho de Gibraltar, mar de Alborán, islas e islotes, y plazas en el norte de África, en un momento internacional en el que el control de los mares y océanos se ha convertido vital para la defensa y la seguridad aliada, especialmente en el caso de las aguas y plazas territoriales españolas.
Además, no hay que descartar que con estas próximas incorporaciones, a medio plazo se proceda a la sustitución o relevo del veterano P114, con puerto base en Ayamonte, y una de las unidades más antiguas aún en servicio, ya que fue construida y entregada a la Armada en 1979.
Este tipo de embarcaciones de vigilancia de zona o costera son destinadas a llevar a cabo tareas de patrulla, identificación y seguimiento de tráficos, apoyo a otros organismos del Estado y contribución a operaciones de seguridad cooperativa, complementando a unidades de mayor porte como otros patrulleros de superior envergadura, fragatas o buques de acción marítima. De ahí, que, aunque puedan ser destinadas al control de cualquier otro punto del litoral español, su teatro de operaciones vaya a ser especialmente el vinculado con el océano Atlántico y mar Mediterráneo occidental.
De hecho, mientras que la P114 básicamente se destina a garantizar la seguridad en la mar a la flota pesquera nacional en el Golfo de Cádiz, las ‘Isla Pinto’ e ‘Isla de León’ son de las embarcaciones habituales a la hora de incorporarse a las operaciones de Presencia, Vigilancia y Disuasión (OPVD) en el entorno citado de los accesos al Estrecho de Gibraltar.



