El Boletín Oficial del Estado (BOE) ha publicado esta misma semana la orden ministerial que establece un sistema unificado de pruebas físicas para el ingreso y progreso en los centros docentes militares de formación, que se mantendrá para todas las evaluaciones periódicas del personal militar a lo largo de toda su vida profesional.
El nuevo modelo simplifica las pruebas físicas, que pasan de doce a cinco, y que ya se aplicarán en las diferentes convocatorias del presente año 2026. Las pruebas con carácter común son las de flexo-extensiones de brazos, para medir la fuerza-resistencia del tren superior; plancha isométrica, para medir la resistencia de la musculatura abdominal; carrera de 2.000 metros, para medir la capacidad cardio-respiratoria; y circuito de agilidad-velocidad, para medir los cambios rápidos de dirección y ritmo.
Además, según se recoge en la orden de Defensa (defensa.gob.es), en la enseñanza de formación de oficiales y suboficiales se mantiene una prueba específica de soltura acuática -lo que supone nadar 50 metros-, para evaluar el desplazamiento autónomo en el agua.
La orden fija un estándar común para la evaluación periódica de todo el personal militar y habilita a los jefes de Estado Mayor para elevar los mínimos exigidos o añadir pruebas complementarias en determinadas unidades, debido a los cometidos específicos de las mismas.



