La Bahía despide otro mes de enero a su vecino más ilustre, el buque escuela ‘Juan Sebastián de Elcano’

El bergantín goleta de la Armada lleva a bordo a 73 guardiamarinas pertenecientes a la 428º promoción del Cuerpo General y 158º de la de Infantería de Marina. En este crucero está previsto que efectúe 152 días de mar y 50 días de puerto, con escalas de entre 3 y 5 días
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Sin duda alguna que la partida cada mes de enero del buque escuela de la Armada Española ‘Juan Sebastián de Elcano’ -A71- (armada.defensa.gob.es) para iniciar un nuevo crucero de instrucción, viene a ser una auténtica fiesta de despedida no sólo de la propia embarcación, sino también del inicio renovado cada Año Nuevo de los vínculos históricos con la tradición por los hombres y mujeres del botón de ancla en la tierra gaditana.

Desde que el bergantín goleta, que está pendiente de cumplir su primer centenario el año próximo, deja de estar amarrado en el muelle de San Fernando del Arsenal de La Carraca, puerto base del navío, hasta que rinde singladura meses más tarde en el mismo muelle -en el corazón de la Bahía de Cádiz-, los gaditanos no se olvidan de lo mucho y bueno que ‘Elcano’ y la Armada les aportan.

Por ello, cada nuevo crucero de instrucción tiene mucho más que sumar a esos vínculos históricos entre el buque escuela y Cádiz en cada mes de enero, lo que ahora #dss recuerda para aquellos lectores que lo desconozcan.

Una vez que los astilleros de Navantia en San Fernando (navantia.es) entregan a la Armada el buque listo para un próximo crucero de instrucción, el ‘Elcano’ es sometido en La Carraca a una puesta a punto de cara a la incorporación de nuevos miembros de la dotación y de la brigada de caballeros y damas guardiamarinas. Hasta entonces, el navío llevará a cabo diversas salidas a la mar en el Golfo de Cádiz, de cara a comprobar que toda la puesta a punto responde como debe y está previsto.

Tan sólo días, casi horas, previas a la partida oficial, tras el traslado del buque de su arsenal hasta el muelle ‘Ciudad’ del puerto de Cádiz, en cuyo noray principal SSMM los Reyes de España descubrieron una placa conmemorativa con motivo de la Gran Regata Colón 92, al cumplirse los 500 años del descubrimiento de América, los actos institucionales se suceden en San Fernando y Cádiz sin interrupción.

Es el caso del primer encuentro de la brigada de alumnos guardiamarinas, que forman en el patio de Armas de la Escuela de Suboficiales de la Armada (ESUBO) para rendir homenaje a los marinos de todos los tiempos en el Panteón de Marinos Ilustres. Allí, en un acto interno realmente emotivo, en el cenotafio existente tras el altar mayor, se vierten las aguas recogidas por la dotación en el anterior crucero de instrucción. Es una ceremonia íntima que vincula la historia y la tradición de la Armada Española con las nuevas generaciones que representan los futuros oficiales de la misma.

Mientras tanto, los últimos trabajos para la dotación y para los guardiamarinas de guardia a bordo se suceden de modo permanente. Aprovisionamiento, primeras subidas a los cuatro ‘palos’ del buque, familiarizarse con el espacio reducido e ir ultimando todas la labores previas a la partida del buque, conforman un intenso y permanente ‘día a día’ en el muelle gaditano.

A bordo, el comandante del ‘Elcano’, en el presente crucero de instrucción -el XCVIII (98)- el capitán de Navío José María de la Puente Mora-Figueroa, da la bienvenida a los caballeros y damas guardiamarinas. En la cubierta principal y en la sala de estudios del buque los alumnos reciben las primeras instrucciones y orientaciones, labor que simultanea en representación del ‘mejor y primer embajador español’ con conferencias y presencia ante entidades estrechamente vinculadas al ‘Elcano’ desde sus orígenes, ya que el buque fue botado el día 5 de marzo de 1927 y entregado a la Armada el 17 de agosto de 1928. Lleva, pues, casi cien años en la mar con casi un millón novecientas mil millas náuticas navegadas por todos los mares del mundo y con recaladas en más de 70 países diferentes.

En San Fernando, hay dos hechos muy relacionados con cada crucero de instrucción. En primer lugar -además de la ceremonia en el Panteón-, la brigada de guardiamarinas se postra ante la Patrona de la Armada y de todos los hombres y mujeres de la mar, la Santísima Virgen del Carmen Coronada, para encomendarse en la nueva singladura que van a iniciar horas más tarde. Antes de esa presentación, el comandante del navío ya ha encendido una luz de posición adjunta a una maqueta del ‘Elcano’ que la Cofradía de la Expiración mantendrá encendida durante todo el periplo en su sede canónica de la Parroquia Vaticana y Castrense de San Francisco, y que sólo se apagará cuando el navío recale de nuevo en La Carraca. Tras ello, la recepción oficial en el Ayuntamiento de Cádiz acelerará la larga espera porque significará que la partida está tan sólo a horas de realizarse.

La espera finaliza con el amanecer el día de la partida. Tras la misa en el Convento de Santo Domingo, donde se guarda a la Patrona de Cádiz, la Santísima Virgen del Rosario Coronada -cuya réplica, conocida como ‘La Galeona’, cada dos años y cada vez que el buque realiza una vuelta al mundo embarca a bordo-, ya sólo queda la partida desde el muelle de Cádiz. En esta ocasión, estuvo presidida como máxima autoridad militar por el Almirante Jefe de Estado Mayor de la Armada (AJEMA), almirante General Antonio Piñeiro Sánchez, quien fue recibido con los honores de ordenanza y con la dotación cubriendo vergas y jarcias.

El AJEMA se dirigía a la dotación y a los guardiamarinas en la cubierta, deseándoles buenos vientos y buena mar en el crucero de instrucción que se iniciaba en esos momentos. Tras bajar todos los tripulantes para despedirse de sus familias, a la orden del chifle de los contramaestres dotación y alumnos embarcaron definitivamente, retirándose la escala del portalón y la escala real que unía el buque al muelle. La tradicional oración del piloto a la Santísima Trinidad, que pudo ser oída por megafonía en todo el muelle de Cádiz, significó la partida auténtica de la nave hacia el nuevo periplo. De este modo, el ‘Elcano’ iniciaba un crucero de instrucción que le llevará a navegar por todo el océano Atlántico en los próximos seis meses.

Mientras las autoridades e invitados embarcaban a bordo del buque hidrográfico ‘Malaspina’ -A31-, también la Armada dispuso a disposición de más invitados y medios de comunicación el remolcador de altura ‘La Graña’ -A53-. Mientras, helicópteros y cazas de la Flotilla de Aeronaves (FLOAN) realizaban varias pasadas sobre el bergantín goleta que, en cuanto superó la dársena interior del puerto gaditano, fue escoltado por centenares de embarcaciones de todo tipo, hasta perderse en el Golfo de Cádiz.

El presente crucero de instrucción iniciado hará escalas en Tenerife (15 de enero); Puerto España (Trinidad y Tobago) el 16 de febrero; San Juan de Puerto Rico, el 28 de febrero; Santo Domingo, en República Dominicana, el 10 de marzo; Veracruz (México), el 31 de marzo; Puerto Limón, en Costa Rica, el 17 de abril; Curazao, el 2 de mayo; Galveston (EEUU), el 28 de mayo; Norfolk (EEUU), el 19 de junio; Baltimore (EEUU), el 25 de junio; Nueva York, el 3 de julio; y regresará directamente a Cádiz el 31 de julio.

En esta edición del crucero de instrucción, destacan dos hechos: el ‘Elcano’, junto al Grupo de Combate Expedicionario ‘Dédalo26’ participará el 4 de julio próximo en la parada naval organizada en Nueva York para conmemorar los 250 años de la independencia de los Estados Unidos de Norteamérica. Además, de regreso a España, el navío no hará escala en el puerto de Marín para desembarcar a los guardiamarinas, sino que emprenderá regreso directamente a Cádiz, ya que de inmediato será trasladado a Navantia en San Fernando para preparar al buque de cara al crucero de instrucción que en 2027 conmemorará el centenario de su construcción con una nueva vuelta al mundo.

Reportaje gráfico: Archicofradía del Carmen (San Fernando); Cofradía de la Expiración (San Fernando); Ayuntamiento de Cádiz; Armada Española y #dss.