Sin que todavía la Armada Española (armada.defensa.gob.es) haya informado de si la hará itinerante para que pueda ser visitada por muchos más ciudadanos, estos días de vacaciones por las fiestas navideñas se convierten en una magnífica excusa para acercarse a Madrid y, en el Museo Naval, visitar una de las exposiciones más originales y singulares que hoy en día pueda exhibirse en España. Se trata de la exposición denominada ‘La bandera que vino de la mar. Los colores que nos identifican’.
Hasta el próximo cinco de abril se puede visitar esta exposición, que sin duda alguna se la puede considerar como única sobre el origen y la evolución de la Bandera nacional. En la muestra se encuentran piezas nunca antes exhibidas debido a su tamaño o fragilidad, y otras restauradas expresamente para esta ocasión. Entre otras, se encuentran banderas históricas, estandartes, documentos, pinturas y materiales que ilustran cómo la enseña, nacida en los puertos de Cádiz y La Coruña, se convirtió en el último símbolo que veían quienes partían a ultramar y el primero que reconocían quienes regresaban desde América o Filipinas.
El recorrido, sostiene la Armada en sus canales de difusión, invita a comprender no sólo la historia de la bandera de la Armada, sino también el sentido colectivo de sus colores, profundizando en el origen y simbolismo de los tonos rojigualdos; el rojo, vinculado desde la Edad Media a pendones, cruces militares y a la propia tradición heráldica española; y el amarillo, presente en los uniformes y decoraciones navales entre los siglos XVI y XVIII, que con el paso de los años se consolidaron como colores propios de la identidad marítima española.
La muestra aborda también la expansión del uso del pabellón rojigualdo durante el siglo XIX; desde la Milicia Nacional al Ejército, hasta su oficialización como bandera del Estado en 1843. Un proceso que, como recuerda el Instituto de Historia y Cultura Naval (IHCN), estuvo ligado al surgimiento del sentimiento ciudadano durante la Guerra de la Independencia.



La ministra de Defensa, Margarita Robles, acompañada por el Almirante Jefe de Estado Mayor de la Defensa, almirante General Teodoro Esteban López; y por el Almirante Jefe de Estado Mayor de la Armada, almirante General Antonio Piñeiro; junto a otros mandos de la Armada, ha sido la responsable de inaugurar en el Museo Naval de Madrid esta exposición temporal dedicada a los 240 años de historia de la enseña que nació en los mares y terminó convirtiéndose en el símbolo de todos los españoles.
Las autoridades visitaron la muestra con el director del Instituto de Historia y Cultura Naval (IHCN), vicealmirante Enrique Torres; el director del Museo Naval, capitán de Navío Juan Escrigas; y el comisario de la exposición, José Luis Álvarez, encargados de presentar el recorrido expositivo y la relevancia de las 57 piezas originales.
La exposición temporal conmemora la decisión de Carlos III en mayo de 1785 de dotar a los buques de la Real Armada de una bandera claramente visible y distinguible a gran distancia. Aquellos colores -rojo y amarillo- pasaron de identificar a los navíos de guerra a convertirse progresivamente en símbolo de identidad nacional.
El vicealmirante Enrique Torres destacó la importancia de dar a conocer el origen de un símbolo tan distintivo como nuestra Bandera, «que no sólo nos identifica como pueblo, sino que también nos une y nos compromete»; por su parte, el director de Museo Naval puso en valor en el acto de inauguración la importancia de las piezas expuestas, entre ellas, banderas de gran tamaño o de especial fragilidad, afirmando que «algunas nunca habían podido mostrarse hasta ahora, y su conservación y estudio nos ayudan a explicar cómo estos colores se convirtieron en emblema nacional».
El Museo Naval ha diseñado un programa de actividades asociado a la exposición, dirigido a públicos de todas las edades, como visitas guiadas, talleres y cuentacuentos, con el objetivo de acercar la historia de la Bandera a toda la sociedad. Más información en el siguiente enlace.

