El último curso de vuelo del Programa de Liderazgo Táctico ‘Tactical Leadership Programme’ (TLP) del presente año del Ejército del Aire y del Espacio (EA) (ejercitodelaireydelespacio.defensa.gob.es), que se ha realizado en la Base Aérea de Los Llanos, en Albacete, ha finalizado con un balance global muy positivo, destacando en esta edición la participación de unidades de la IX Escuadrilla de la Flotilla de Aeronaves de la Armada (FLOAN), las conocidas aeronaves de despegue y aterrizaje vertical AV8B Harrier II Plus, destinadas en la Base Aeronaval de Rota que, tras varios años de ausencia, han vuelto a participar en este exigente curso para sus dotaciones.
El propio Ministerio de Defensa (defensa.gob.es) se ha hecho eco de esta circunstancia, destacando que, por parte española, la participación de la FLOAN roteña junto a los Eurofighter del Ala 14 -con base en Los Llanos- ha sido de las agrupaciones aéreas más destacadas en este curso. En concreto, desde Rota se desplegó un destacamento compuesto por cuatro pilotos, una veintena de militares -como personal técnico de apoyo- y tres cazas de esta escuadrilla de la FLOAN.
Además de seguir como referente en Europa en el adiestramiento avanzado de las tripulaciones aéreas de combate, el Programa de Liderazgo Táctico ha evolucionado de forma muy significativa en el proceso de integración a nivel táctico de los aviones de 4º y 5º generación, y en el desarrollo de las capacidades sintéticas (LVC) adaptadas al entrenamiento, tanto a nivel de los cursos académicos como de vuelo.
De ello da buena cuenta el hecho de que en este último curso se haya contado con una variada participación de aeronaves procedentes de seis países aliados (Alemania, Francia, Italia y España, como países miembros de ediciones anteriores del TLP; y Rumanía y Turquía, como naciones invitadas).
Precisamente, parte de la representación española, que estuvo a cargo de los Eurofighter del Ala 14 y los Harrier de la Armada (armada.defensa.gob.es), constituyó la base del bando Azul. Éstos, se enfrentaron a los aviones asignados al bando Rojo. Junto a los cazas españoles, las naciones aliadas participantes como Azul aportaron 20 aeronaves, entre ellas, Eurofighter de Italia, F16 de Turquía y Rumania, Tornados alemanes y Mirages 2000D y 2000-5 franceses.
En cuanto al bando oponente (bando Rojo), se contó con un total de 9 aviones de Francia (Mirage 2000D y 2000-5), España (Eurofigher y F18) y Turquía (F16). Además, un avión de control aéreo AWACS de la OTAN (nato.int) junto con los medios de Mando y Control del Ejército del Aire y del Espacio realizaron funciones de apoyo durante las misiones.
Es de destacar también la participación que tuvo el avión no tripulado MQ9 Predator B (NR05) del EA, así como de un avión de guerra electrónica Jamkite alemán. Como amenaza antiaérea se contó con sistemas reales de defensa aérea de los dos ejércitos españoles, incluyendo los sistemas Nasams, Skyguard y Mistral. También intervino el sistema de simulación de amenazas ‘Arpege’ francés, que desplegó en distintas zonas del área de operaciones.

En relación con la intervención de otros medios aéreos, durante el curso participaron en las misiones de rescate aéreo de combate (CSAR) un helicóptero NH 90 español, junto con su respectivo equipo de extracción. También se contaría con la colaboración de un avión C27J italiano y un C295 español, ambos de transporte aéreo táctico, así como un helicóptero SAR disponible desde la Base Aérea de San Javier, en Murcia, durante todo el periodo de vuelo de las misiones programadas.
Como actividad adicional, este año se han llevado acabo jornadas de formación en el denominado Servicio Cruzado de Aeronaves ‘Aircraft Cross Service’ (ACS), aprovechando la presencia de personal de mantenimiento de diferentes países en los cursos de vuelo. En este sentido, la interoperabilidad de medios aéreos no se limita sólo al plan técnico, sino que requiere una integración a nivel doctrinal, adaptación logística, y una cultura operativa en común.
El número de personal que ha participado en este curso ha sido de unos 550 hombres y mujeres, 38 de ellos participantes y aspirantes a graduarse, entre los que se incluyeron 26 tripulantes de vuelo, 6 oficiales de inteligencia y 6 controladores aéreos tácticos (GCI).
Además de los vuelos, hubo parte académica y sesiones realizadas en el simulador de vuelo ‘Mace’, que permite entrenar a los pilotos y controladores, no sólo en el entorno virtual, sino también interactuar con las aeronaves en misiones reales a través de protocolos avanzados de comunicación.
Un programa de los más exigentes para los aviadores y dotaciones en tierra
El Programa de Liderazgo Táctico (LTP) se constituyó en los años 70 del pasado siglo con el apoyo de los gobiernos de Bélgica, Dinamarca, Francia, Alemania, Grecia, Italia, Países Bajos, Portugal, España, Reino Unido y Estados Unidos, con el fin de preparar a las fuerzas de coalición aliadas con la OTAN para operaciones aéreas tácticas a nivel mundial.
El TLP se creó en virtud de un Memorando de Entendimiento entre estos 11 países miembros de la OTAN y, aunque no forma parte de la estructura interna de la Alianza Atlántica, está vinculado a ella mediante una Carta de Acuerdo centrada principalmente en la doctrina militar, para aumentar la eficacia de las Fuerzas Aéreas Aliadas mediante el desarrollo de habilidades de liderazgo, planificación de misiones, información, operaciones aéreas tácticas, habilidades e iniciativas conceptuales y doctrinales.





