La Armada Española ha conmemorado el medio siglo de servicio de las dos veteranas unidades navales de la clase ‘Malaspina’ que actualmente forman la flotilla hidrográfica de la Marina. Lo ha hecho con un acto castrense celebrado en el muelle de San Fernando, en el Arsenal Militar de La Carraca, base de ambas unidades, como son el buque hidrográfico ‘Malaspina’ -A31-, y el también buque hidrográfico ‘Tofiño’ -A32-.
Esta conmemoración se solapa con la previsión existente actualmente para recibir de manos de Navantia (navantia.es) en los años venideros las dos nuevas unidades hidrográficas costeras (BHC) que reemplazarán y continuarán con los trabajos que realizaban los buques de la clase ‘Cástor’ -que constaba de cuatro buques hidrográficos diseñados y construidos en los años 70 del pasado siglo por la, por entonces, Empresa Nacional Bazán en su factoría de San Fernando, y que tuvieron su puerto base en la Estación Naval de Puntales, en Cádiz, tratándose de los navíos ‘Cástor’ -A21-, ‘Pollux’ -A22′, ‘Antares’ -A23- y ‘Rigel’ -A24-, que ya fueron dados de baja en la Lista Oficial de Buques de la Armada (LOBA). La última baja fue la del ‘Antares’, que a comienzos del pasado año 2024 dejó de estar operativo-.
Como es conocido, una comisión técnica constituida entre Navantia y la Armada (armada.defensa.gob.es) ya ha concretado en el otoño pasado el diseño que se aplicará a las futuras unidades de la Flota destinadas a servir como buques hidrográficos costeros (BHC), cuya puesta en servicio permitirá a la Armada renovar su flotilla hidrográfica, ya que estos dos nuevos buques compartirán con los de la clase ‘Malaspina’ la publicación, difusión y mantenimiento de la cartografía náutica oficial del Estado en aguas y costas españolas, un cometido del que está a cargo el Instituto Hidrográfico de la Marina (IHM) en Cádiz, que es el responsable de operar estos buques y garantizar el cumplimiento de dichas misiones.
Al igual que ocurrió en los años 70, el astillero de San Fernando es el responsable de la ejecución de este nuevo proyecto de buques hidrográficos para España, que cuenta con un plazo de ejecución de 51 meses y que generará en la Bahía gaditana unos 700 empleos entre directos e indirectos y más de 870.000 horas de trabajo.







Medio siglo de servicio a España
Mientras tanto, el cincuentenario del ‘Malaspina’ y del ‘Tofiño’ tuvo lugar con una ceremonia en la que se destacaron las numerosas horas de servicio de ambas embarcaciones hidrográficas y de sus distintas dotaciones, ya que se trata de buques emblemáticos que han sido, y siguen siendo, fundamentales en la seguridad marítima de España, y en la actualización de su cartografía oficial a lo largo de cinco décadas.
El acto estuvo presidido por el Almirante de la Flota, almirante José Enrique Delgado Roig, quien estuvo acompañado del comandante-director del Instituto Hidrográfico de la Marina, capitán de Navío Francisco Díaz Rodríguez, y sirvió para rendir homenaje a estas unidades y a las distintas generaciones de hidrógrafos que han formado parte de estas en sus distintas dotaciones, muchos de los cuales se encontraban en la ceremonia.
A lo largo de estos cincuenta años de servicio, los buques han desarrollado campañas hidrográficas en toda la costa española y aguas internacionales de interés. Asimismo, han sido objeto de sucesivas modernizaciones, incorporando sistemas batimétricos avanzados, tecnologías de posicionamiento de última generación y adquiriendo la capacidad de operar con vehículos no tripulados de superficie, situándose así en la vanguardia tecnológica de la Armada.
Durante el acto se hizo un reconocimiento a los miembros de las dotaciones que han pertenecido a estos buques, destacando las menciones al comandante más antiguo de los presentes, el capitán de Navío Juan Nodar Criado, antiguo comandante del ‘Malaspina’ entre los años 1993 y 1995 y quien fuera también comandante-director del IHM. Otro de los reconocidos como militar con mayor permanencia embarcado fue el capitán Fernando Manzanedo Gutiérrez, destinado a bordo del ‘Tofiño’ desde 2009; y, por último, se tuvo otro reconocimiento al miembro más joven de las dotaciones actuales, la marinera Mireya Mel Rodal, como heredera de la tradición hidrógrafa española.
Históricamente, la Hidrografía española ha pasado desde hace siglos por la importantísima labor que realiza el Instituto Hidrográfico de la Marina y su flotilla de buques hidrográficos.
El ‘Malaspina’ toma su nombre del brigadier Alejandro Malaspina, marino ilustrado de la Real Armada y comandante de la célebre expedición político-científica entre los años 1789 y 1794. Por su parte, el ‘Tofiño’ honra al jefe de Escuadra Vicente Tofiño de San Miguel, matemático, astrónomo y autor del ‘Gran Atlas Marítimo’ de las costas de España.
Por su parte, el Instituto Hidrográfico dela Marina está integrado en la Fuerza de Acción Marítima (FAM) que, dentro de la Flota, se encarga de aportar con un enfoque integral y de asegurar la cooperación permanente con los diversos organismos de la Administración con competencias en el ámbito marítimo, lo que constituye la contribución de la Armada a la acción del Estado en la mar. El IHM desarrolla una importante función del Estado en materia de Seguridad Marítima, al ser el organismo productor de la cartografía oficial de España y de las publicaciones náuticas de uso obligatorio para el navegante.



Reportaje gráfico: Armada, Navantia y #dss.

