Independientemente de los anuncios de futuras cargas de trabajo para cualquier industria, que sirven para llevar tranquilidad a este tipo de sector económico, la realidad es que cuando esas intenciones se sustancian en la firma de las órdenes de ejecución, entonces sí, entonces es cuando los contadores, esas perspectivas que aún no se habían transformado en algo palpable, comienzan a tomar cuerpo. Es cuando ponen sus contadores a cero.
Es el caso de la ceremonia administrativa que ha tenido por escenario el propio Ministerio de Defensa (defensa.gob.es), en donde la secretaria de Estado de Defensa, María Amparo Valcárce, y el presidente de Navantia (navantia.es), Ricardo Domínguez, han firmado la orden de ejecución para el diseño y construcción de dos nuevos Buques de Acción Marítima (BAM), que se sumarán a los seis ya operativos en la Armada Española (‘Meteoro’ -P41-, ‘Rayo’ -P42-, ‘Relámpago’ -P43-, ‘Tornado’ -P44-, ‘Audaz’ -P45- y ‘Furor’-P46-), con el objetivo de reforzar la vigilancia, seguridad y presencia marítima en aguas de interés nacional e internacional.
El contrato, con un presupuesto de 716 millones de euros, supone una inversión estratégica en la industria naval nacional, y tendrá un impacto estimado de cuatro millones de horas de trabajo, lo que se traduce en unos 2.000 empleos como media anual (directos, indirectos e inducidos por la actividad económica generada) hasta 2030. Tras la firma del contrato comenzarán las labores de ingeniería, con el inicio de producción previsto en el primer semestre de 2027.
Estos futuras unidades 7 y 8 de BAM serán bastante distintas con respecto a sus antecesoras, ya que se trata de buques con una eslora y manga de 90 y 14 metros, respectivamente. Contarán con un sistema de propulsión de dos ejes con sistema combinado diésel y eléctrico, que les dotará de una velocidad máxima de 21 nudos y una autonomía de más de 7.700 millas, y estarán preparados para una dotación de 50 personas, además de 36 camas disponibles para fuerza embarcada (dotación de vuelo, equipo de seguridad, equipo médico, etc.).


En cuanto a capacidades, los buques incorporarán mejoras sustanciales con respecto a sus predecesores. Dispondrán de un sistema de combate SCOMBA de nueva generación, con capacidades de integración táctica de vehículos no tripulados; un Sistema Integral de Control de Plataforma (SICP) modernizado; sistemas avanzados de ciberseguridad; comunicaciones y navegación; así como mejoras en espacios médicos y de alojamiento.
La construcción se llevará a cabo en las instalaciones de Navantia en Puerto Real, que cuentan con un alto nivel de automatización y tecnología avanzada, y la División de Sistemas, ubicada en Navantia en San Fernando, también jugará un papel muy importante en estas dos construcciones, al ser la responsable de toda la parte digital y de sistemas, de modo que estas dos nuevas construcciones, junto a las que actualmente ya se están fabricando, consolidará a los astilleros públicos de la Bahía de Cádiz como un referente internacional en construcción naval de alta tecnología.
La ingeniería de esta segunda extensión del programa BAM se desarrollará íntegramente mediante las herramientas digitales del programa ELCANO, basado en tecnologías de Siemens (siemens.com). Este entorno permite integrar diseño, modelización, simulación y construcción en un flujo digital conectado, incorporando los últimos avances en transformación digital de Navantia.
Parte de la fabricación de estas unidades para la Armada Española (armada.defensa.gob.es) se realizará en el taller puertorrealeño de bloques planos, equipado con una línea automatizada de última generación, actualmente en su fase final de puesta en marcha. Esta línea comenzará a operar próximamente a pleno rendimiento para el programa Fleet Solid Support (FSS), por el que Navantia fabricará tres buques de 216 metros cada uno para abastecimiento logístico a la Marina de Reino Unido.
Este salto tecnológico revolucionará la construcción naval, gracias a un sistema de soldadura que aumenta la velocidad de producción, reduce el aporte térmico y minimiza las deformaciones, obteniendo productos de mayor calidad.



