La vida útil de los actuales cazabombarderos Harrier de la Armada podrá alargarse hasta 2032

El AJEMA desvela que España adquirirá a EEUU e Italia varias de las unidades que aún tienen, con el fin de emplearlas en repuestos y apoyo logístico de la actual IX Escuadrilla de la Flotilla de Aeronaves de la Flota, que opera los aviones de combate de despegue y aterrizaje vertical. Airbus será el encargado de gestionar dicha prórroga operativa
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El Almirante Jefe de Estado Mayor de la Armada (AJEMA), almirante General Antonio Piñeiro Sánchez, ha afirmado en el transcurso de su intervención en la mañana de este viernes en Madrid en el coloquio del ‘Foro de la Nueva Defensa y el Espacio’, de Nueva Economía Fórum (nuevaeconomiaforum.org), que en la Armada Española ya se trabaja a futuro, con ayuda de Airbus, para prorrogar la vida útil de los cazabombarderos AV-8B Harrier II Plus de la IX Escuadrilla de la Flotilla de Aeronaves (FLOAN) de la Flota (armada.defensa.gob.es).

Esa prórroga supondrá alargar la vida útil de los veteranos Harrier posicionados en la Base Aeronaval de Rota hasta el horizonte operativo de 2032, siendo para entonces España el único país que operará estos cazabombarderos, tras la retirada que están llevando a cabo de sus unidades países como Estados Unidos e Italia, que junto a España son los únicos tres que todavía mantienen operativos estos cazas de aterrizaje y despegue vertical.

El AJEMA subrayó que la sustitución de estos aviones de la Armada y de los F18 del Ejército del Aire y del Espacio (EA) (ejercitodelaireydelespacio.defensa.gob.es) «están en el objetivo de capacidades militares», y agregó que ahora mismo desde la administración de Defensa, el Ejército del Aire y la propia Armada se está en «cuidar esa capacidad».

En concreto, dijo que se está en disposición de dar «una oportunidad para alargar su vida» -la de los Harrier-, de forma optimista con ayuda de Airbus (airbus.com), “que se va a encargar al final de alargar la vida útil del avión” y, “a ver si llegamos al 2032”. Además, explicó que como ahora se van a dar de baja los Harrier de EEUU y de Italia, España va a tratar de adquirir unidades de esas flotas, no para aumentar el número de cazas disponibles, sino para tener repuestos y logística suficiente.

Aunque el almirante General Piñeiro Sánchez confió en disponer de la capacidad de proyección de la fuerza naval de los Harrier «el mayor tiempo posible», afirmó que la situación de falta de relevo «está conectado con la situación internacional», considerando el AJEMA que “ahora mismo no estamos en buen momento, pero a lo mejor mañana sí, y podemos darle un relevo a los Harrier y a los F18, veremos a ver”, reflexionó, en relación a que pudieran ser sustituidos por las distintas opciones actuales o futuras existentes en el mercado internacional, como el futuro avión de combate europeo (FCAS) que está aún muy lejos de ser una realidad a corto/medio plazo; el Eurofighter Typhoon; o el norteamericano F35B (versión navalizada, de despegue y aterrizaje vertical), aunque, en principio, actualmente el Gobierno descarte esta apuesta norteamericana.

Otra cuestión que abordó fue el estudio de viabilidad que la Armada ha solicitado a la firma española Navantia (navantia.es) para ver qué posibilidad tienen de construir un portaviones convencional, que inicialmente sería en la factoría de Puerto Real. El AJEMA sostuvo que dicho portaviones confía en que «sea 100% español o, por lo menos, en un alto porcentaje”, y alegó que la fragata F111 ‘Bonifaz’ que acaba de botar Navantia en su planta de Ferrol «está ya en unos porcentajes de 85% de nacionalización».

El Almirante Jefe de Estado Mayor de la Armada aseveró que «el portaviones, aunque parezca mentira, es más sencillo que una fragata», desde el punto de vista de la construcción. Con el estudio de viabilidad, afirmó, lo que persigue la Armada es, por una parte, ver lo que Navantia puede hacer con los requisitos que le han fijado, y, por otro lado, definir las necesidades de personal especializado para atender las nuevas unidades que se incorporen a la Flota.

A este respecto, el AJEMA recordó que el Gobierno ya tiene un plan de aumento de personal, que en el caso de la Armada contempla un incremento de su plantilla de aquí al año 2030 en alrededor de 1.600 personas.

El almirante General defendió que ese portaviones «es necesario para darle versatilidad a la aviación embarcada», y también porque se mostró convencido de su importancia para el futuro con la llegada de los cazas de sexta generación, el FCAS y otros sistemas que tienen versión naval, «y que seguramente no van a poder operar desde un barco corto». 

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