Desmantelado en Barbate un auténtico ‘mercado’ de estupefacientes que suministraba a varios municipios

En el operativo, la Guardia Civil ha intervenido más de 3'2 kilos de cocaína pura; 1'2 kilogramos de heroína; cientos de dosis de distintos tipos de drogas listas para su venta; más de 1.000 pastillas de un medicamento potenciador de la sexualidad masculina; más de 5.000 euros en efectivo; una pistola municionada con varias cajas de su munición; quad's; motocicletas y patinetes eléctricos, la mayoría de éstos sustraídos; y numerosos elementos relacionados con los hechos investigados. Hay cinco personas arrestadas
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En el marco de la operación denominada ‘Dianthus’, efectivos de la Comandancia de la Guardia Civil en Cádiz han desarticulado uno de los puntos de venta de drogas más activos de la provincia de Cádiz, localizado en el municipio de Barbate, el cual abastecía de estupefacientes tanto a consumidores finales como a otros puntos de venta ubicados en las localidades limítrofes. Hay cinco personas arrestadas, de las que una es la principal responsable de la organización.

Esta persona es un vecino de la localidad con decenas de antecedentes penales en su haber. A los detenidos se les imputan los delitos de tráfico de drogas, tenencia ilícita de armas, pertenencia a organización criminal, receptación y robo/hurto de vehículos.

La operación, de la que ha informado la Guardia Civil en sus canales de distribución (guardiacivil.es), es fruto de un intenso dispositivo realizado contra el tráfico de drogas en toda la demarcación de la Comandancia gaditana, cuyo objetivo en este caso era un varón muy escurridizo para las Fuerzas y Cuerpos de Seguridad del Estado, ya que había conseguido zafarse en no pocas ocasiones de los agentes de la autoridad. La organización la tenía instalada en una barriada barbateña fuertemente golpeada tanto por el consumo como por el tráfico de drogas.

La operativa montada por este presunto narcotraficante abarcaba, prácticamente, toda la casuística relacionada con este submundo, llenando de ‘puntos’ su zona de influencia, a cuyos miembros pagaba con dosis, realizando ‘vuelcos’ a otras tramas de la droga sumamente violentos, aceptando todo tipo de mercancía robada como pago por las dosis e, incluso, alquilando a organizaciones vehículos robados para trasladar los alijos desde la playa a las ‘guarderías’, y aceptando estupefacientes como pago por estos servicios prestados.

La investigación de esta organización criminal era muy compleja para los guardias civiles, ya que a la propia complejidad de la barriada y sus vecinos, se  unían las fuertes medidas de seguridad que adoptaban, en las que se integraban una auténtica legión de adictos, que realizaban funciones de ‘aguadores’ -personas encargadas de alertar de la posible presencia policial-, además del cambio constante de modos de comunicación de la trama criminal, variedad y modificación permanente de vehículos e itinerarios, y seguridad en el propio ‘punto’ de venta, cuya entrada estaba protegida por hasta tres puertas consecutivas, además de la plena conciencia de que tenía en su poder al menos un arma de fuego real.

Por todo ello, y tras realizar la plena identificación de los miembros de la organización investigada y del papel que cada uno de ellos desempeñaba en la misma, con los correspondientes mandamientos judiciales de entrada y registro librados por el titular del Juzgado de Instrucción nº 1 de los de Barbate, se ha desarrollado un importante despliegue policial en el que los guardias civiles del Grupo de Reserva y Seguridad número 2 (GRS2), con base en el Acuartelamiento de ‘Montequinto’, en Sevilla, actuaron para controlar este punto de venta, evitando que, antes de su detención, los arrestados pudieran deshacerse de los estupefacientes que allí vendían. También actuaron efectivos del Puesto de Barbate y de la Unidad de Seguridad Ciudadana (USECIC) de la propia Comandancia en Cádiz.

Una vez detenidos y asegurados los objetivos de la operación, se procedió a buscar a una persona responsable para que se hiciera cargo del hijo menor de edad de una de los detenidas, ya que se encontraba presente en el punto de venta de drogas, hecho del cual ya se ha dado cuenta a las autoridades competentes.

El registro de la vivienda y de un garaje con trastero anexo se prolongó hasta ya entrada la noche, donde desde el primer momento quedó patente que se trataba de uno de los centros de distribución más activos de la provincia, en el que se incautaron hasta una especie de ‘cocina’ en la que el cabecilla cocinaba su propio polen de hachís para su posterior distribución.

Durante el registro, los agentes incautaron 3’2 kilogramos de cocaína pura; 1’2 kilos de heroína; 4’3 kilogramos de polen de hachís; 5’5 kilos de marihuana preparada para venta; 5’5 kilogramos de sustancia de corte; 350 dosis de hachís empaquetadas para su venta,;120 bellotas de hachís (1’2 kgs.); más de 1.000 pastillas de un medicamento potenciador de la sexualidad masculina, así como de otros fármacos, sobre todo psicotrópicos carentes de receta; 4 quad’s, dos de ellos sustraídos; 4 motocicletas, 2 de ellas sustraídas; 8 patinetes eléctricos sustraídos; más de 5.000 euros en metálico, en billetes muy fraccionados fruto de las ventas realizadas; una pistola municionada, varias cajas de munición para ella; así como para armas de guerra y varias armas blancas y una ballesta.

Los dos detenidos fueron trasladados a dependencias de la Guardia Civil de la Compañía de Barbate para la finalización de las diligencias y posterior puesta a disposición judicial, tras lo cual se decretó el ingreso en prisión para el líder de la organización y su lugarteniente, y la puesta en libertad con cargos para los otros tres detenidos. De igual manera, se ha dado traslado a los Servicios Sociales y a la Fiscalía de Menores de Cádiz de la situación en la que se encontraba el menor de edad.

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