El capitán marítimo de Cádiz, Luciano Grandal, ha hecho entrega oficial de la Patente de Navegación al buque oceánico ‘Duque de Ahumada’, principal unidad naval del Servicio Marítimo (SEMAR) de la Guardia Civil (guardiacivil.es).
La Patente de Navegación fue recibida por el jefe del Grupo Marítimo del Estrecho, teniente Coronel Eduardo Lobo, a bordo del propio buque, estacionado en su base del recinto fiscal de la Zona Franca de Cádiz (zonafrancacadiz.com), donde se encuentra el Grupo Marítimo del Estrecho y el Centro de Perfeccionamiento del Servicio Marítimo del Instituto Armado.
La Patente de Navegación tiene su origen en los antiguos Reales Pasaportes, que comenzaron a ser emitidos por la Corona a finales del siglo XVI. Otorgada por el Ministerio de Transportes y Movilidad Sostenible y expedida por la Dirección General de la Marina Mercante (transportes.gob.es), es el documento que autoriza al buque para navegar por los mares bajo pabellón español, y legitima a su comandante para el ejercicio de sus funciones propias a bordo de dicho buque.
Hay que recordar que todo buque o embarcación con un tonelaje de arqueo igual o superior a 20 Toneladas de Registro Bruto (TRB), una vez inscrito definitivamente, deberá ir provisto obligatoriamente de su correspondiente Patente de Navegación, que estará bajo la custodia del capitán o patrón.
El ‘Duque de Ahumada’ es el navío más grande de la historia del SEMAR y se ha convertido en su buque insignia una vez que ha entrado en servicio en septiembre de 2025. Se trata de una patrullera oceánica de alta tecnología destinada a fortalecer el control de fronteras, la lucha contra el narcotráfico y la inmigración irregular, operando principalmente en el Estrecho de Gibraltar, aguas del Atlántico, Cantábrico y Mediterráneo occidental. Cuenta con helipuerto, dos embarcaciones rápidas de intervención (RHIB’s) capaces de alcanzar 60 nudos, y un ROV (vehículo submarino operado remotamente) para inspecciones de hasta 1.000 metros de profundidad.
Su autonomía es superior a las 11.000 millas náuticas, lo que le faculta para permanecer en operaciones sin tocar puerto hasta 30 días. Cuenta con una tripulación de 44 personas, además de tener capacidad para personal adicional y, gracias a sus zonas de acogida y enfermería, puede albergar a unas 100 personas.



