El Ejercito de Tierra viene impulsando la formación y experiencias operativas con vehículos no tripulados, de cara a sus nuevos planteamientos operativos a futuro. Así se ha expuesto entre representantes del Estado Mayor del Ejército de Tierra, el Mando de Apoyo Logístico, la Fuerza Terrestre, el Mando de Canarias y el Mando de Adiestramiento y Doctrina, que han mantenido un encuentro de trabajo para impulsar la implantación de la Escuela Práctica de Vuelo de Drones -First Person View- (FPV), un proyecto que permitirá dotar al Ejército (ejercito.defensa.gob.es) de una capacidad de formación avanzada en el empleo de estos sistemas.
Según ha dado a conocer el Ejército en sus canales de distribución, la utilidad de los drones FPV se ha evidenciado en los conflictos actuales, donde su empleo ha proporcionado una ventaja significativa en el ataque de precisión a bajo coste, aumentando la eficacia y el alcance de las unidades sobre el terreno.
En esta toma de contacto y de coordinación, entre los miembros de los órganos convocados se ha trazado la hoja de ruta para la adquisición de los primeros ‘kit’s de formación inicial, y la formación progresiva del personal que se realizará en tres fases. Una primera será de formación de instructores de la Academia de Aviación del Ejército de Tierra (ACAVIET); a continuación se realizará la formación de instructores de unidad y, finalmente, la formación de operadores, quienes deberán alcanzar una pericia destacada para emplear eficazmente estos sistemas en operaciones.
Esta planificación concluirá con la adquisición de más sistemas no tripulados para su dotación a las distintas unidades de la Fuerza. Estas futuras adquisiciones se enmarcan dentro de la transformación que las unidades del Ejército de Tierra sufrirán a corto plazo por la llegada de todo tipo de aeronaves, donde los drones van a jugar un papel protagonista como efectores en la franja robótica, donde se espera que el contacto principal sea con o entre sistemas no tripulados.
Una experiencia a futuro ya hecha hoy una realidad en Huelva: ‘Atlas25’
Precisamente el Ejército de Tierra organizó en las últimas jornadas el ejercicio ‘Atlas25’, con el fin de coordinar y responder de forma efectiva, rápida y eficaz en caso de amenazas aéreas multi-capa, con especial gravedad en casos de presencia de drones, abordando también la neutralización de los mismos desde tierra, mar y aire.
Para este exigente ejercicio se contó con la participación de diversas unidades del Ejército de Tierra, la Armada (armada.defensa.gob.es), el Ejército del Aire y del Espacio (EA) (ejercitodelaireydelespacio.defensa.gob.es), la Guardia Civil (guardiacivil.es) y la Policía Nacional (policia.es), que desplegaron sus medios especializados en el Campo de Maniobras y Tiro (CMT) ‘Médano del Loro’, en Huelva-, configurándose el mismo como un escenario complejo, exigente y realista. También estuvieron presentes técnicos de la Universidad Politécnica de Madrid (upm.es) y de la Universidad de Alcalá (uah.es).


El ‘Atlas25’ estuvo liderado por el Estado Mayor de la Defensa (EMAD) (emad.defensa.gob.es), organizado por el Mando de Apoyo a la Maniobra y dirigido por el Regimiento de Artillería Antiaérea nº 71, perteneciente al Mando de Artillería Antiaérea del Ejército de Tierra.
En el mismo, se incorporan los despliegues y las lecciones identificadas en el empleo de los sistemas de armas contra dron (C-UAS) del Ejército de Tierra en el flanco del Este de la Alianza Atlántica (nato.int), con el objeto de continuar el impulso de las técnicas, tácticas y procedimientos de sus sistemas aéreos no tripulados (UAS) y contra dron (C-UAS).
La capacidad de mando, control, interoperabilidad e integración de las unidades en el Sistema de Defensa Aéreo del Ejército del Aire y del Espacio permitió la coordinación y sincronización transversal y necesaria de todos los sistemas de armas desplegados durante este ejercicio, para que los efectos de destrucción con municiones guiadas y no guiadas, y neutralización mediante guerra electrónica, consiguieran neutralizar las amenazas planteadas.
Este ejercicio es también una plataforma de colaboración con empresas nacionales, universidad y centros de experimentación de las Fuerzas Armadas para seguir impulsando la innovación y el desarrollo tecnológico (I+D+i) de las capacidades de defensa aérea contra dron.
Los distintos sistemas no tripulados evolucionan de una manera muy rápida; desde la incorporación de la fibra óptica a la inteligencia artificial. Por ello, con este ejercicio se dió un paso decisivo para la modernización de las unidades de la Fuerza, mejorando su adiestramiento, su eficacia en el combate y su adaptación a las nuevas exigencias tecnológicas del campo de batalla actual y futuro.

