La Brigada Legionaria ha sido el escenario elegido por el Ejército de Tierra (ejercito.mde.es) para presentar la actualización programada de medios no tripulados de cara a los próximos años.
En el marco del proceso de transformación tecnológica que impulsa el Ejército se ha llevado a cabo una demostración dinámica de capacidades avanzadas en la Base almeriense de la Brigada de La Legión. Esta actividad, organizada por el Centro de Fuerza Futura 2035 de la División de Planes del Estado Mayor del Ejército, ha contado con la colaboración fundamental de la Brigada ‘Rey Alfonso XIII’ II de La Legión, como unidad experimental de referencia.
Durante una semana de intensa actividad, se han probado en un entorno táctico realista sistemas aéreos y terrestres no tripulados -UAS y UGV-, capacidades de lucha contra drones -C-UAS- y municiones merodeadoras, con el objetivo de extraer lecciones sobre su utilidad operativa y su integración en operaciones militares. Esta iniciativa no sólo tiene relevancia tecnológica, sino que supone una declaración clara de intenciones, como es el hecho de reafirmar que el Ejército de Tierra se está preparando para afrontar los retos de la guerra moderna.
Una de las principales ideas-fuerza de esta demostración es el cambio cultural que implica para las fuerzas terrestres. En el nuevo paradigma de los conflictos armados, el primer contacto con el enemigo no lo realiza ya una patrulla humana, sino un dron, un robot terrestre o una munición inteligente. Esta realidad, cada vez más actual, obliga a replantear el modo de pensar, entrenar y combatir.


Esta demostración se apoya en un modelo de colaboración real con empresas nacionales, lo que permite experimentar conceptos de empleo directamente sobre el terreno. Las tecnologías empleadas no son prototipos de laboratorio, sino soluciones reales aportadas por empresas españolas como Zelenza, Alisys UAS Work, Sener-Einsa, Escribano, RSI Europa junto a Plus Ultra, ORQA de la mano de Paukner, Asedios, Arquimea y GMV, por ejemplo.
Gracias a esta colaboración de la industria nacional, el Ejército puede identificar qué capacidades están listas para ser empleadas, cuáles necesitan mejora y qué vacíos deben cubrirse.
La demostración no sólo ha aportado valor técnico y doctrinal. En un entorno geopolítico cada vez más complejo, donde los conflictos modernos han acelerado la adopción de nuevas tecnologías, el Ejército de Tierra ha dejado bien claro: que está en permanente evolución y de un modo rápido.
Este proceso de transformación está incluyendo la integración real de inteligencia artificial, robótica, sensores inteligentes y sistemas autónomos. Esta apuesta firme por la innovación garantiza que las unidades encuadradas en el Ejército de Tierra mantendrán su operatividad, eficacia y relevancia en los escenarios de combate del siglo XXI.
Esta demostración dinámica de UAS, UGV, C-UAS y municiones merodeadoras no es simplemente un abanico de capacidades. En el Ejército se la considera como una expresión de la visión estratégica del Ejército de Tierra, transformándose para ser relevante en el combate terrestre, cooperando con la industria nacional y preparando a su personal para los desafíos del hoy y del mañana.

